La inteligencia artificial ya forma parte del reclutamiento. Se usa para redactar vacantes, filtrar postulaciones, resumir entrevistas y hasta para que los candidatos preparen su CV. La pregunta ya no es si usarla, sino para qué, y dónde conviene que siga decidiendo una persona.
Te comparto cómo la uso en mi trabajo, qué creo que una herramienta de IA no puede evaluar bien de un candidato y qué pienso de los candidatos que usan IA para postularse.
Cómo uso la IA en mi trabajo
En mi día a día, la IA es una asistente que me ahorra tiempo en dos tareas concretas.
Investigar perfiles y mercado
Trabajo con roles tecnológicos muy diversos, de backend a cloud, data o ciberseguridad. Antes de empezar una búsqueda, la IA me ayuda a entender rápido una tecnología que no conozco a fondo, cómo se relaciona con otras, qué títulos de puesto usa el mercado para un mismo rol o qué habilidades suelen ir juntas.
Es un punto de partida. Siempre contrasto lo que encuentro con el hiring manager, con fuentes confiables y con mi propia experiencia, porque la IA puede equivocarse con total seguridad.
Organizar notas y preparar resúmenes
Después de varias entrevistas, la IA me ayuda a ordenar mis notas y a preparar resúmenes más claros para mis clientes. Me permite dedicar menos tiempo a dar formato y más tiempo a pensar en el candidato.
Eso sí: la evaluación es mía. El resumen organiza lo que yo observé; no decide por mí.
Lo que la IA no puede evaluar bien
Hay aspectos de una persona que hoy ninguna herramienta puede medir con justicia. En mi experiencia, son justamente los que más influyen en el éxito de una contratación.
La actitud y la motivación
Las ganas reales de aprender, crecer y aportar se perciben en una conversación: en cómo alguien habla de lo que hizo, en las preguntas que hace, en lo que le entusiasma. Un CV o un texto pueden decir "proactivo" y "apasionado". Una conversación te muestra si es verdad.
Las trayectorias no lineales
Un cambio de carrera, una pausa en el CV o un camino poco común pueden esconder a un gran candidato. Un sistema automático tiende a castigar lo que se sale del patrón, porque busca coincidencias con perfiles anteriores. Una persona puede preguntar "¿qué pasó aquí?" y descubrir una historia de aprendizaje, resiliencia o reinvención que suma, no que resta.
El encaje con el equipo
Cómo se va a llevar alguien con un equipo concreto, con su forma de trabajar y de comunicarse, depende de matices humanos que se entienden conociendo tanto al candidato como al equipo. Esa lectura sigue siendo parte central de mi trabajo como reclutadora.
Equidad y responsabilidad
Cualquier herramienta que se use para filtrar personas debe revisarse para detectar sesgos, y siempre debe haber una persona responsable de la decisión final. Los candidatos merecen saber cómo se los evalúa y tener la oportunidad de mostrar lo que una herramienta no ve.
Si tu empresa quiere usar IA en sus procesos de selección
Antes de incorporar una herramienta de IA para filtrar o evaluar candidatos, te recomiendo hacerte estas preguntas:
- ¿Qué decisión va a tomar o influir la herramienta? No es lo mismo ordenar información que descartar personas.
- ¿Con qué criterios evalúa? Si nadie en tu equipo puede explicarlo, es una señal de alerta.
- ¿Quién revisa los resultados? Siempre debería haber una persona que pueda corregir un error.
- ¿Qué pasa con los perfiles que no encajan en el patrón? Asegúrate de que alguien mire lo que la herramienta descarta, sobre todo las trayectorias no lineales.
- ¿Cómo se lo explicas a los candidatos? Si te incomoda contarles cómo los evalúas, quizás conviene revisar el proceso.
La IA puede hacer que un proceso sea más rápido. El objetivo es que también sea más justo y más humano, no menos.
¿Y los candidatos que usan IA para postularse?
Mi respuesta corta: depende del uso.
Cuando suma
- Para pulir la redacción del CV o de un mensaje, sobre todo si escribes en un segundo idioma.
- Para ordenar tus logros y encontrar formas más claras de contarlos.
- Para practicar entrevistas y preparar respuestas a preguntas frecuentes.
Cuando resta
- Para inventar experiencia, habilidades o resultados que no tienes. Tarde o temprano se nota en la entrevista y se pierde la confianza.
- Para enviar textos genéricos que podrían ser de cualquier persona. Los reclutadores leemos muchos perfiles y lo genérico no destaca.
- Para responder en vivo sin entender lo que dices.
La regla que recomiendo es simple: usa la IA para expresarte mejor, nunca para ser otra persona. Lo que escribas tiene que poder sostenerse en una conversación.
Un enfoque equilibrado
- Usa la IA para investigar, preparar y organizar.
- Mantén a las personas a cargo de evaluar y decidir.
- Revisa siempre lo que la IA produce antes de que llegue a un candidato o a un cliente.
- Sé transparente sobre las herramientas que usas.
La tecnología nos puede dar tiempo. Lo importante es usar ese tiempo para lo que solo las personas podemos hacer bien: escuchar, entender y tomar buenas decisiones sobre otras personas.
Lee a continuación: Cómo escribir una descripción de puesto IT que atraiga a los candidatos correctos.